Observatorio de la Transmisión empresarial en Barakaldo .

Desde antes que el PERCO[i] de 2013 indicara que el 36% de los establecimientos de Barakaldo debía afrontar un proceso de transmisión en los siguientes cinco años, Inguralde había establecido un programa de transmisión empresarial para ayudar en este proceso a las empresas de Barakaldo,  de la percepción obtenida de la experiencia diaria del servicio de transmisión de Inguralde, surgieron dos entradas anteriores de este blog[ii] donde abordábamos la problemática de la transmisión empresarial de una forma cualitativa y muy intuitiva.

Con este marco de referencia, nos planteamos la posibilidad de establecer un observatorio que nos permitiera conocer la situación actual y futura del las empresas urbanas potencialmente transmisibles en los próximos años, la situación actual y la previsible evolución de la potencial demanda de este tipo de negocios, así como, las políticas a establecer desde la administración para favorecer este proceso, y fruto de esta primera experiencia, son los resultados que apuntamos en este documento.

El estudio

Abordamos un estudio desde dos vertientes, la cuantitativa con el objetivo de caracterizar tanto a los negocios potencialmente transmisibles, como a las personas emprendedoras que, a priori, serian susceptibles de hacerse cargo de estos negocios y la cualitativa con el objetivo de conocer las barreras y motivaciones para transmitir o asumir un negocio en funcionamiento.

Desde un punto de vista cuantitativo realizamos una análisis de los dos colectivos de estudio con el fin de caracterizarlos (Edad, sexo, actividad económica y ámbito geográfico), utilizando para ello datos procedentes de la información disponible en las bases de datos propias de Inguralde, correspondientes a los últimos cinco años.

En cuanto al enfoque cualitativo se realizaron entrevistas a las personas titulares de los negocios de edades comprendidas entre 55 y 65 años de los diferentes distritos de Barakaldo así como a personas emprendedoras que hubieran puesto en marcha sus negocios en el periodo de estudio, con el objetivo de identificar los factores que ayudan o dificultan el proceso de la  transmisión, los que motivan o desmotivan, a asumir la continuidad de un negocio en transmisión y para medir el conocimiento de los programas y servicios de transmisión de carácter público, finalmente, se organizó un panel de expertos para contrastar los planteamientos y conclusiones extraídas en las anteriores fases del presente estudio.

Los resultados cuantitativos

La edad intermedia de las personas titulares de las empresas en trasmisión se sitúa en los 58,6 años, no existiendo diferencias significativas en cuanto al sexo en la titularidad de los establecimientos, si bien, por sectores la mujeres serian mayoritarias en el ámbito del comercio, y los hombres lo son dentro de la hostelería y alimentación, los servicios prestados a las empresas, reparaciones, empresas sociales y asociaciones, servicios recreativos y culturales y agentes comerciales.

Atendiendo a la ubicación de estos establecimientos podemos destacar que la mayor parte de ellos se localizan en el distrito centro y en actividades de comercio al por menor.

De igual forma y con respecto a las personas emprendedoras, la edad media de las personas emprendedoras de Barakaldo se sitúa en 41 años, y la mediana en 40 años

No se aprecia disparidad entre mujeres y hombres y al igual que en el caso de las empresas en transmisión, observamos que la presencia de mujeres es mayoritaria en comercio al por menor y servicios personales.

Comparando los datos de emprendedores con la de negocios susceptibles de ser transmitidos, vemos una gran coincidencia de las actividades económicas que se desarrollan en Barakaldo.

Se repite la tendencia de la ubicación de los emprendedores que eligen mayoritariamente el centro del municipio.

Resultados de las encuestas

Se realizó una encuesta a ambos colectivos con el objetivo de conocer cual era el nivel de percepción del fenómeno por ambos colectivos,  así como  el conocimiento y la actitud hacia los servicios de transmisión empresarial.

Cuando se les pregunta a las empresas susceptibles de transmisión, el primer dato que llama la atención es el altísimo desconocimiento que tienen  de los programas de transmisión que las diferentes instituciones ponen a su disposición, si bien, existe una buena acogida hacia un servicio de transmisión que les asesore. A pesar de este interés, apenas un veinte por ciento de los entrevistados había comenzado a realizar este proceso, y de estos solo uno, lo había iniciado con una persona ajena al entorno familiar.

Cuando son preguntados por los servicios que considerarían útiles de los que ofrecen estos servicios, destacan, elaborar un dossier de negocio, calcular el fondo de comercio, resolver aspectos jurídicos, fiscales y laborales, visualizar y compartir su saber hacer, centrando como probablemente no podía ser de otra forma, su interés, e aquellos aspectos que tiene un carácter mas tangible y de carácter instrumental.

Con respecto a las empresas de nueva creación, al ser  preguntadas por las razones que les llevaron a  emprender su negocio, la opción, Estaba en paro y no encontré alternativa fue la mayoritariamente elegida (47.6%), así como, siempre quise poner en marcha una idea y éste fue el momento adecuado. 40.5%, siento tan solo  un 9.5% quienes eligieron había detectado una oportunidad de inversión. Esto sumado al dato de  edad, cercana a los 40 años, apuntado en el apartado anterior configura un panorama de iniciativas emprendedoras por necesidad fruto de la fuerte crisis sufrida.

Con respecto a la  experiencia y la formación previa en el sector donde desarrolla su negocio, una importante mayoría, más del 76%, respondió de forma afirmativa.

Al ser preguntados por si habían valorado la opción de hacerse cargo de un negocio que ya estuviera en marcha, mas del 80% contesto de forma negativa, respuesta que coincide con el conocimiento de  algún servicio de transmisión empresarial.

Es en este punto donde se manifiesta el GAP, de información y conocimiento entre iniciativas emprendedoras y empresas en transmisión, que a pesar de coincidir en actividades empresariales y ámbitos de implantación, los primeros comparten con los segundos el desconocimiento de los servicios ofrecidos, pero además, nunca se planearon que esta fuera una opción para su proyecto empresarial.

Resultados de las entrevistas personales

Tras este acercamiento exploratorio a la percepción del fenómeno por parte de los interesados, y con el objetivo por una parte de obtener la información que la encuesta no facilito y por otro para contrastar y ampliar la información de la misma, seleccionamos un grupo de empresas transmisibles y  proyectos emprendedores para realizar unas entrevistas personales.

El primer dato significativo, y en el que coinciden ambos colectivos, es el altísimo desconocimiento que ambos colectivos tienen  de los programas de transmisión que las diferentes instituciones ponen a su disposición, este se configura como un importante punto de reflexión, puesto que a pesar de lo importantes esfuerzos realizados, estos no parecen haber calado entre los potenciales usuarios de los mismos.

Esto, como complemento a lo anteriormente citado con respecto al conocimiento de estos programas, se convierte en un buen punto e apoyo, para redoblar la apuesta por este tipo de servicios, intensificando en primer lugar la apuesta por la difusión de un modo sostenido en el tiempo de estos programas y canalizándolos de forma prioritaria a través de la administración local, en tanto que es la mas cercana y de referencia para la ciudadanía en su conjunto.

Las empresas transmisibles

Distinguiendo por colectivos y centrándonos en primer lugar en las empresas potencialmente transmisibles, al ser preguntados por cual seria el escenario ideal tras la transmisión, se les plantea una cierta “disonancia cognitiva”, por un lado manifiestan el deseo de la continuad por parte de la siguiente generación familiar de aquello que ha sido una parte fundamental de su vida, su negocio.

Esta  es una afirmación que aparece de forma habitual entre aquellas personas que durante muchos años han dedicado mas horas de las que tenía el día a mantener y hacer crecer su empresa, y sin embargo en la mayoría de los casos han procurado, alternativas de carácter académico y profesional a sus descendientes, para evitarles  tanto esfuerzo y un camino plagado de sacrificios y sinsabores, para sacar a flote su proyecto.

Resulta llamativo también en este ámbito, el escaso interés  por parte de las personas que trabajan en estos negocios por hacerse cargo del mismo. Estas, a priori, aparecerían como las candidatas ideales, en primer lugar porque cuentan con el aspecto que se configura como el más importante en un proceso de transmisión, el conocimiento del negocio y de su clientela y en segundo porque supondría  dar continuidad a lo que también formo parte de su vida, garantizando de esta forma el proyecto y, por ende, su propia continuidad laboral.

Cuando son preguntados por el perfil de la persona candidata a asumir su negocio, en la mayoría de los casos hacen referencia al conocimiento del sector como requisito necesario pero no suficiente, y hacen una especial incidencia en la actitud y la confianza que se debe de establecer entre ambos como factores diferenciales para que la transmisión sea un éxito, así mismo, todos manifiestan su voluntad de establecer un periodo de tutelaje para transferir su conocimiento.

Esto enlaza directamente con el servicio más valorado de entre los que se ofrecen desde los servicios de transmisión, la búsqueda de una persona candidatas, seguido de las ayudas para la realización de tramites administrativos, y la valoración de su negocio.

También  es destacable, la perspectiva temporal para abordar este proceso, en la mayoría de los casos la establecen “un par de años” antes de los 65 como el momento adecuado para abordarla. Esta referencia psicológica que supone el momento de su jubilación, es fruto de la intensa  identificación entre su ciclo de vida personal y el de su empresa.

Esta identificación, a menudo hace que en esta ultima etapa se puedan condicionar decisiones de carácter estratégico para mantener una posición competitiva en su mercado, como la falta de inversiones en favor de mantener un mayor nivel de liquidez o la de no realización de acciones comerciales de adaptación a nuevos segmentos de mercado, fruto de esta visión de final de etapa.

En este sentido, resultaría interesante modificar los mensajes que reciben las personas susceptibles de participar en estos procesos, evitando abundar en la idea de la necesidad de planificar la transmisión vinculada a la llegada de la jubilación y ligándolos a la continuidad y evolución de un negocio que ha de tener vida mas allá de quien lo gestionó hasta ahora.

Las empresas de nueva creación

Con respecto a las empresas de nueva creación, lo cierto es que este trabajo de campo no deparó sorpresas con respecto a lo manifestado en la encuesta previa en lo que hace referencia al perfil de las personas emprendedoras y las motivaciones para la puesta en marcha de su proyecto. Sin embargo, si resultaron reveladoras las motivaciones para asumir un negocio que ya esta en marcha.

La evidencia empírica nos muestra que las personas con iniciativas emprendedoras no suelen ser muy proclives a participar de estos procesos de transmisión empresarial y habitualmente  no contemplan ningún escenario intermedio y de continuidad entre las empresas que actualmente están funcionando en mercados que pueden ser similares al suyo y su proyecto empresarial.

En un primer acercamiento a este fenómeno, podríamos suponer que una de las causas de la falta de interés de las personas emprendedoras hacia las empresas en proceso de transmisión es el “abismo generacional y el carácter innovador” de sus proyectos empresariales que distan mucho cultural y tecnológicamente de aquellas empresas que se transmiten.

Pues bien, a la vista de los datos apuntados en el apartado cuantitativo, las actividades en las que se ha dado el emprendimiento en los últimos años son muy similares a las de las empresas potencialmente transmisibles y la media de edad del grupo principal supera los 35 años, que sumados a los mayores de 30 supera el 80% del colectivo, mientras que los menores  representan un porcentaje sensiblemente inferior. Parece entonces que el anterior argumento, no viene corroborado por los evidencia empírica.

Esta actitud hace que las nuevas iniciativas empresariales no se beneficien de dos de las principales ventajas que un negocio en funcionamiento puede aportar a un nuevo proyecto empresarial. En primer lugar, los Clientes, que son generalmente el mayor de los problemas para un proyecto emprendedor que aparece como un nuevo jugador en el mercado, y en segundo lugar, la Caja puesto que más allá de la posibilidad de la articulación de un instrumento financiero que cubra las necesidades de tesorería establecidas en el plan de negocio, lo que realmente garantiza un flujo financieramente solvente es la actividad comercial habitual con nuestros clientes.

La opinión de los expertos

Tal y como indicábamos al principio de este documento, tras las entrevistas a las personas responsables de las  empresas y las iniciativas emprendedoras, realizamos una ronda con especialistas del sector con el objetivo de contrastar los datos y las conclusiones obtenidas.

En primer lugar hay un consenso mayoritario con respecto a que la difusión y la concienciación de los dos colectivos ha de ser el objetivo fundamental de estos programas, en esta fase de los mismos. Esta cuestión enlaza directamente con el mayoritario desconocimiento manifestado por todos los entrevistados en nuestro estudio, y viene refrendado por los datos aportados desde Ikusmer. en los que se refleja que en el conjunto de la comunidad un 15,7% de los comercios se han cogido en régimen de traspaso. Esta cifra es similar a la del TH de Bizkaia 16.3% y que es sustancialmente superior en la comarca de la margen izquierda 19.4%, a pesar de que una gran parte de estos no han sido usuarios de los servicios de transmisión.

Pero mas allá de la necesaria actitud de mejora continua en los servicios prestados por las administraciones publicas, es necesario plantearse si todos aquellos traspasos que se producen en nuestro ámbito, son realmente calificables como transmisiones empresariales.

Esta distinción va más allá de una distinción puramente semántica, y en opinión de los consultados si hay cuando menos un factor que se convierte en necesario para calificarlo como trasmisión, es el de la transmisión del saber hacer.

La necesidad de la transmisión de este conocimiento entre las empresas que transmiten ya se apuntaba como muy importante en el punto anterior, pero no era valorado de igual manera por las personas con iniciativas empresariales, lo que puede ser una de las causas de falta de encuentro entre ambos y en la que quizás debería incidirse en los mensajes a la hora de realizar campañas de difusión.

Esta reflexión da lugar a otra pregunta que nos parece importante, como es si realmente todos los negocios son calificables como transmisibles. Enlazándolo con el punto anterior, e independientemente de factores exógenos fundamentales, como pueden ser  la existencia de un mercado estable o en crecimiento, la existencia del saber hacer como elemento competitivo en todos o alguno de los apartados de la cadena de valor, puede ser una característica que defina que la empresa puede afrontar un proceso de transmisión con garantías de futuro para la persona que decide dar continuidad al mismo.

En este sentido, surgió también de forma reiterada en estas reuniones la inquietud alrededor del carácter sectorial de las trasmisión de éxito. Aquí las tendencias de mercado se configuran como un elemento fundamental, y por tanto aquellos sectores que cubren necesidades básicas a través de producto de compra frecuente son mas proclives a participar de este proceso. Por el contrario aquellos sectores maduros de compra menos frecuente y en los que los hábitos de compra están siendo sustituidos por nuevos canales de comercialización tienen menos posibilidades de culminar este proceso con éxito, sin perjuicio de que la reformulación de su propuesta comercial pueda garantizarle un nicho en su mercado.

Otro elemento importante que aparece es la edad para iniciar el proceso, así, en las entrevistas con las empresas ya apuntábamos que la edad ideal era “un par de años antes” de la jubilación, entre el grupo de las personas expertas existe un cierta división en cuanto a mantener los 55 como inicio de un proceso de concienciación y planificación de este proceso o reducirlo a no mas de los cinco años antes del momento de la jubilación.

La distinción fundamental se basaría en la complejidad del negocio y el sector en el que se encuentra encuadrado y un aspecto de carácter endógeno, como es el caso de las empresas familiares que necesitan un periodo mas largo.

Con respecto a la falta de encuentro entre personas emprendedoras y empresas cedentes, se plantean varias cuestiones que resulta interesante recoger. La primera es el hecho de la perdida de prestigio social del comerciante, y esto lleva a que el sector se haya convertido en refugio y alternativa a lo largo de la crisis. En palabras de una de las personas entrevistadas “da la sensación de que en esto del comercio se puede meter cualquiera”, lo que explicaría en parte, la infravaloración de las personas emprendedoras del saber hacer que las empresas les transmitirían y la alta rotación de negocios que abren y cierran en un corto espacio de tiempo. De esta forma la recuperación de la figura del comerciante y la formación previa de las personas emprendedoras aparecen también como dos cuestiones a abordar.

Con respecto a un aspecto clásico  del la competitividad de los comercios, la situación, existe una coincidencia general en que son los centros de las ciudades o aquellos núcleos dentro de la misma en los que la población sienta una alto nivel de identificación con su entorno, donde las transmisiones son mas habituales, percepción que en nuestro caso confirma los datos obtenidos para el caso de Barakaldo.

Existe también entre las personas entrevistadas un alto consenso con respecto a los diferentes roles a jugar por parte de las diferentes instituciones que forman parte de la red de transmisión, donde aquellos agentes mas pegados al terreno tienen un papel fundamental en la identificación de potenciales usuarios, así como en las tareas de acompañamiento. Aquellos agentes con un carácter mas institucional, se convierten en canalizadores de los recursos públicos y en prestadores de servicios técnicos al conjunto de la red en el terreno.

Esta división de roles es aplicable también a la ya citada labor de difusión donde los agentes mas cercanos a las empresas pueden realizar una labor de información prácticamente personalizada y otros agentes realizar campañas mas genéricas con un publico mas global, utilizando su posición para llegar a medios de comunicación de masas y volcando su potencia institucional en las redes sociales, que a decir de los expertos se han configurado como dos instrumentos muy efectivos en las tareas de difusión.

Por último, existe también un alto consenso con respecto a la necesidad de profesionalizar el sector a través de una formación específica, a través de cursos de cualificación profesional o dentro de la formación reglada.

En definitiva, aceptando la importancia de garantizar la transmisión de nuestros negocios, lo cierto es que todavía existen importantes áreas de mejora en la labor realizada por parte de las instituciones para ser inductores y garantes de este proceso. Desde la propia definición de los sectores y negocios en los que la intervención resulta de interés para mantener un tejido económico competitivo, la difusión y concienciación de los colectivos a través de los canales de difusión que resulten mas eficientes para cada uno de ellos, así como el establecimiento del ámbito temporal y geográfico en la que los programas de transmisión deben de ser aplicados, y los roles a jugar por cada una de las administraciones intervinientes.

Artículo publicado en el blog de Garapen

http://blog.garapen.net/2017/01/observatorio-de-la-transmision-empresarial-en-barakaldo-i/

 

[i] Plan de Revitalización Comercial

[ii] La pasión del emprendedor es lo que mantiene intacta la ilusión de la primera vez

https://luislupianezcarrillo.com/2016/04/22/la-pasion-del-emprendedor-es-lo-que-mantiene-intacta-la-ilusion-de-la-primera-vez/

Transmisión empresarial se escribe con T de Trust

https://luislupianezcarrillo.com/2016/04/02/transmision-empresarial-se-escribe-con-t-de-trust-2/

 

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